Cada frasco pasa por humanos antes de pasar por tu casa
No usamos IA para validar autenticidad. Usamos coleccionistas, narices entrenadas y un protocolo que crece con cada pieza que validamos.
Cuatro fotos macro obligatorias en cada listing
Antes de aparecer en el catálogo, cada vendedor sube como mínimo cuatro fotos macro: el frasco completo, una macro del material y cristal, una macro del grabado del logo y una macro del batch code legible. Son las cuatro zonas donde una falsificación se delata.
Frasco completo
Sirve para verificar dimensiones, color del jugo, nivel de llenado y forma del atomizador. Comparamos con archivos públicos y privados.
Macro material
Las falsificaciones de cristal soplado tradicional fallan en los detalles: burbujas mal distribuidas, espesor irregular, vidrio sintético en lugar de cristal real.
Macro logo
Cada casa tiene una huella tipográfica. Un grabado mal kerneado, un trazo más fino o más grueso, un acento mal colocado: son las huellas que revelan una imitación.
Macro batch code
El batch code es la huella dactilar industrial del frasco. Lo decodificamos y verificamos contra el año de producción declarado y la línea de fabricación.
Menos de 24 horas. Sin atajos
Cuando subes una pieza, llega a un panel privado donde nuestro equipo la revisa en orden FIFO con prioridad para vendedores nuevos.
Aprobación inmediata si todo está limpio. Solicitud de información si falta algo (foto borrosa, batch ilegible). Rechazo si no cuadra. Cada decisión va con feedback escrito; nada de respuestas automáticas.
“Una pieza rechazada por Partua suele ser una pieza que ningún coleccionista querría comprar a ciegas.”
Devolución completa, sin discusión innecesaria
Si recibes la pieza y no es como se describe, abres una disputa con fotos y vídeos. Nuestro equipo revisa la evidencia en 72 horas. Si tienes razón, recuperas el 100% de lo pagado y nosotros nos hacemos cargo del envío de vuelta.
Las disputas resueltas a favor del comprador penalizan al vendedor: pierden la insignia "Verificado" y, si reinciden, se les suspende. Es la única manera de mantener el catálogo limpio.