//
Djedi es ese chypre seco que ninguna casa moderna se atrevería a firmar hoy. La apertura es bergamota fría, casi metálica, y enseguida el gálbano corta como una hoja vegetal. En pleno desarrollo aparece el musgo de roble en su versión pre-IFRA: terroso, salado, con esa textura mineral que las reformulaciones contemporáneas no consiguen. El cuero ruso del fondo es austero, nada graso. Persistencia de 8-10 horas en piel y una estela contenida pero precisa. No es un perfume amable; es una declaración.
¿La recomprarías? Sí